miércoles, 23 de febrero de 2011

                                             Ojalá podamos ser sabios para no llorar por aquellas piedras que quizás desprevenidamente desperdiciamos, por aquellas cosas que el mar se llevó y tapó, y podamos, de verdad, prepararnos para ver el brillo de las piedras que tenemos y disfrutar en el presente eterno de cada una de ellas








                                      




































































































milagros (:

1 comentario:

Frugelé dijo...

Nos sentimos tan libres y livianas cuando aprendemos a disfrutar el presente y las cosas pequeñas de la vida :)
Cuidate!